
"Si usted tiene diabetes, una de las mejores cosas que puede hacer por sí mismo es mantenerse -o comenzar a ser- activo". Así empezaba un artículo interesante publicado hace un par de años por White y Sherman en la revista The Physician and Sportsmedicine. Hoy este concepto tiene más vigencia cada día.
Previene enfermedades asociadas
Esta afirmación está sustentada en una verdad que se ha mantenido vigente por años: el ejercicio es particularmente bueno para la gente con diabetes.
Previene enfermedades asociadas
Esta afirmación está sustentada en una verdad que se ha mantenido vigente por años: el ejercicio es particularmente bueno para la gente con diabetes.
Es bien sabido que el ejercicio contribuye a bajar los niveles de azúcar en la sangre a través de uno de los mecanismos más importantes, que es favorecer su uso más eficiente por parte de cada una de las células del organismo. Al mismo tiempo, su práctica disciplinada es un factor fundamental para eliminar el sobrepeso que acompaña a la mayoría de los pacientes que sufren Diabetes Tipo 2, contribuyendo, en última instancia, a que se vean bien y se sientan mejor.
Otra razón que agrega valor a la recomendación que se le hace a los diabéticos para mantenerse activos, la representa el papel importante que juega el ejercicio en la prevención de las enfermedades cardiovasculares, que ocupan el primer lugar entre las causas de muerte en estos pacientes, en un porcentaje mayor que para la población general. La diabetes es una justificación adicional para incorporar la práctica de ejercicios en el plan de vida con el fin de contrarrestar el riesgo aumentado a morir por un problema vascular severo o por un ataque cardíaco.En términos generales, una persona con diabetes controlada y sin complicaciones, puede seleccionar el tipo de ejercicio a practicar entre la misma gama de posibilidades que está a disposición en las personas sanas de su misma edad y estilo de vida.
Entre éstas, los aeróbicos representan una excelente alternativa, por su variedad (caminar, correr a velocidad moderada, montar bicicleta y nadar, entre otros), y por el hecho de realizar la actividad muscular en presencia de oxígeno.
Es muy importante que los miembros del equipo médico tratante participen en el diseño y la supervisión de tu programa de ejercicios, para que te ayuden a escogerlos con propiedad entre aquellos que puedas disfrutar. Este elemento, el disfrute, es condicionante fundamental para la práctica disciplinada de cualquier ejercicio, y de esta disciplina depende la obtención de sus beneficios; más aún en el caso de la diabetes.En este orden de ideas es recomendable adoptar un esquema que contemple la realización de ejercicios por treinta minutos durante cinco días cada semana, comenzando preferiblemente por hacerlo en días alternos y por sesiones cortas y de baja intensidad, para que se incrementen progresivamente a medida que el organismo aumenta su capacidad para manejar niveles mayores de actividad física.
Para que tu programa sea exitoso, ten en cuenta estos consejos:
Establece un plan y cúmplelo. Considera el ejercicio entre las cosas importantes de tu vida.
Establece metas que puedas alcanzar.
Si puedes, haz ejercicio acompañado por alguien que, además de ayudarte a mantener la motivación y a evitar excusas para no hacerlo, conozca tu condición diabética. Esto es muy importante por la posibilidad de presentarse cuadros hipoglicémicos en determinadas circunstancias.
Ten siempre contigo algunos caramelos, para el caso de que sienta manifestaciones de hipoglicemia.
Toma mucho líquido, antes, durante y después, de los ejercicios.
Si tienes una diabetes insulino-dependiente, tu programa de actividad física debe ser planificado de manera integrada con el de alimentación y el de administración de insulina.
Si tienes dificultades para hacer todo lo que hemos recomendado, debes tener en cuenta que algo de ejercicio es mejor que nada. Esto significa que es posible contribuir al control de la diabetes aumentando la actividad física que hace parte de nuestra vida diaria.
Utilizar las escaleras en vez de tomar el elevador y estacionar el vehículo de tal manera que debamos caminar trechos más largos para llegar a la oficina, contribuyen a satisfacer las necesidades de consumo energético y de esfuerzo muscular para mucha gente.
En el Centro de Información de MiDieta puedes encontrar otros artículos sobre temas relacionados*El doctor Eleazar Lara-Pantin es especialista en Nutrición y vicepresidente de Desarrollo de Productos de DrTango, Inc.


